marzo 01, 2007

Historia X - Capítulo V "¿La botella?"

Bueno para no dejar la novela de ciencia ficción tan olvidada, aquí les dejo éste nuevo capítulo junto con los anteriores.

Capítulos anteriores:


Historia X Capítulo I
Historia X Capítulo II "La Botella"
Historia X Capítulo III "El Callejón Oscuro"
Historia X Capítulo IV "Esperanza"

No podía creerlo, era verdad, estaba viendo a su madre. Muchas veces la había observado en sus confusos sueños. Pero éste no era un sueño ordinario, éste era uno de esos sueños que todo se siente de lo más real.


Alguna vez te ha pasado que estás soñando, después de un rato llegas a sentir que tu sueño cada vez es menos borroso, derepente tu sueño hace su propia conexión con la realidad mezclando tus sentidos con ella. Como la ocasión que soñaste que te caías por un acantilado y resultó que te caías de la cama. Ese es el tipo de sueño que Alex tenía. La diferencia es que la conexión con la realidad se sentía más sólida que nunca.

Alex podía escuchar y ver claramente todo. Su madre caminaba en altas horas de la noche, por la calle, hacia la tienda de abarrotes más cercana. De pronto ella se detuvo, algo llamó su atención. Una luz resplandeciente salía por una alcantarilla. Interesada se acercó, se agachó para poder vislumbrar mejor lo que producía ese destello luminoso. No pudo distinguir nada en absoluto, la luz era tan fuerte que encandilaba sus ojos.

Esperanza recordó que esa coladera desembocaba muy cercas de ahí, a unos cuantos metros. Necesitada de saciar su curiosidad, sin dudar se dirigió hacia ese lugar. La zona no tenía alumbrado, la luna, su cómplice, guíaba los temerosos pasos de Esperanza hacia la aventura. La tubería del drenaje era lo suficientemente ancha, por lo cual no tubo dificultad en adentrarse en su búsqueda. Gracias al resplandor al final de la tubería pudo continuar su andar. Hacía mucho frío, el invierno comenzaba en la ciudad. Traía consigo solamente un abrigo que cubría lo que su vestido no podía. En la cloaca soplaba el viento que pegaba en su rostro congelandole las mejillas, , sus piernas, si puedieran hablar ya se hubieran quedado mudas. Pero las bajas temperaturas no eran lo suficientemente punzantes como para detenerla. La iluminación era cada vez más intensa, eso solo podía significar que estaba a punto de llegar a su destino.

Alex, no podía mas que alegrarse por tener la increible oportunidad de contemplar a su querida madre, y los latidos de su corazón acelerados no hacían más que mostrarle cuanto la extrañaba.

Esperanza siguió avanzando hasta que se topó con ese objeto que producía la brillante y cegadora luz. Más la luz ahora era ténue, no con tanta intensidad, pareciera que ese objeto estaba pruduciendo incandesancia solo para llamar la atención de la mujer. Entonces Esperanza pudo ver de lo que se trataba, era una botella...

Continuará.

1 comentario:

Zu san dijo...

Presente y al tanto... lo sigo de cerca!